La obra social más importante que lleva a cabo nuestra
Hermandad es, sin duda, el Centro de Estimulación Precoz Cristo del Buen Fin.
Nace con la idea de atender a niños discapacitados cuyas
familias carecen de recursos que les permitan recibir un tratamiento privado.
En un principio, su actividad comenzó tratando a un número reducido de pequeños
en las dependencias de nuestra Casa de Hermandad por parte de un grupo de
hermanos especialistas en estimulación temprana. Al poco tiempo y ante el éxito
de esta labor, se contrata a personal especializado para poder hacer frente a
la gran demanda de niños que solicitan recibir tratamiento.
Tras varias ubicaciones, en el año 1994 la Hermandad adquiere unos
locales en la calle Cristo del Buen Fin nº 10, donde actualmente sigue
desarrollando esta encomiable obra. Dichas instalaciones cuentan con varias salas donde se realizan tratamientos específicos de logopedia, fisioterapia,
psicomotricidad o psicoterapia así como con los elementos más modernos que
permitan conseguir los mejores resultados en la estimulación de los niños.
Los pequeños son tratados cuando apenas cuentan con 15 días
de vida, prolongándose el tratamiento hasta que cumplen los 5 años. Son distintas las
patologías que se atienden en nuestro Centro de Estimulación Precoz: Síndrome
de Down, encefalopatía, hidrocefalia, autismo, inadaptación social y aquéllas
que impliquen un retraso madurativo en el niño.
El presupuesto de nuestro Centro de Estimulación se nutre de
las subvenciones de la Administración Autonómica, de las aportaciones de los Socios
Protectores, instituciones y entidades privadas.
Esta gran labor social que viene desarrollándose por nuestra
Hermandad desde la década de los 80 debe continuar ayudando a todos los niños
que lo necesiten. Por ello, debemos trabajar para conseguir que sea posible
incrementar el número de pequeños que sean tratados en él. Tenemos el firme
compromiso de hacer todo lo que esté en nuestra mano para conseguirlo, buscando
nuevas ayudas e ingresos que nos permitan ampliar nuestra gran obra social.
Pretendemos que los niños de nuestro Centro de Estimulación
sean parte de nuestra Hermandad fomentando su integración, conociendo a sus
familias y ayudándoles en sus necesidades. Crearemos una Escuela Taller que permita el
asesoramiento psicológico y pedagógico a los padres. Queremos que la Hermandad y el Centro de
Estimulación sean sólo uno, que podamos ver a los niños vistiendo la túnica franciscana o con sus familias en los cultos a Nuestros Amantísimos Titulares.
Ellos también son parte del Buen Fin como ya se puso de manifiesto en la Coronación Canónica
de Ntra. Sra. de la Palma
o cuando cada Miércoles Santo escuchamos los sones de la marcha que compusiera
el maestro Abel Moreno. No puede ser de otra manera.
PAZ Y BIEN